domingo, 8 de mayo de 2016

Conducción Política (1952) Por Juan Domingo ( Un poco de su teoría económica)

Si leemos a Peron vamos a entender a gran parte del pensamiento de los Argentinos , ya que el Hombre y la Idea de esta Nacion fue forjado en gran parte por este Peculiar Hombre que cita en sus escritos desde El Martin Fierro a Licurgo o a Descartes , Napoleón. Y que fue 3 veces presidente de la Nación. 




Juan Domingo Perón (Lobos, 8 de octubre de 1895-Olivos, 1 de julio de 1974) fue un político y militar argentino, elegido tres veces presidente de la Nación, y fundador en 1945 del peronismo, que desde entonces es una de las corrientes políticas con mayor adhesión en la Argentina, sobre todo en la clase obrera y los sectores sociales más postergados. 
Perón escribió textos de diversos géneros, pero especialmente sobre política y estrategia militar. 

*Silvino Abrojo (ca. 1920), comedia teatral, bajo el seudónimo de José M. Casais168 
*El detective de la máscara negra (ca. 1920), comedia teatral 
*Moral Militar (1925), ensayo 
*Campañas del Alto Perú (1928), ensayo 
*Guerra Mundial 1914 (1931), ensayo 
*Memoria geográfica sintética del territorio nacional del Neuquén (1934), ensayo 
*Toponimia patagónica de etimología araucana (1935-1936). 
*Lo que yo vi de la preparación y realización de la revolución del 6 de septiembre de 1930 (1930). 
*La idea estratégica y la idea operativa de San Martín en la campaña de los Andes (1937). 
*Conducción política. Buenos Aires: Mundo Peronista, 1952. 
*Del poder al exilio. Quiénes me derrocaron. Buenos Aires: Ediciones Argentinas, 1974. 
*La fuerza es el derecho de las bestias. Buenos Aires: Síntesis, 1976. 
*La hora de los pueblos. Buenos Aires: Pleamar, 1973. 
*Latinoamérica, ahora o nunca. Buenos Aires: Pleamar, 1976. 
*La comunidad organizada. Buenos Aires: Cuadernos del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, 1999 



1 )LA ANTIGUA TEORÍA ECONÓMICA CAPITALISTA : ´´Un ejemplo aclara todo´´, decía Napoléon. Yo digo cuando nosotros decimos que en el Justicialismo el capital está al servicio de la economía, establecemos una cosa nueva.¿En qué consistía la antigua teoría capitalista? En tener la economía al servicio del capital, y para eso toda la economía capitalista fué basada en un gran principio de economía pura. 

EL PRINCIPIO HEDONICO EN LA ECONOMÍA APLICADA : Eso , que en economía pura es perfecto, lo analizo, como justicialista, desde otro punto de vista. Lo veo desde el punto de vista de la economía aplicada, porque la ciencia pura debe estar al servicio de los hombres y de la vida. 
No puede permanecer en la abstracción, porque entonces no tiene ninguna utilidad, como no se la lectura, la reflexión y el trabajo de los intelectuales. 
Si el principio hedónico es cierto en la economía pura, ya no es tan cierto, aun cuando no es falso, en la economía aplicada. Un ejemplo aclarará todo esto.Se establece, por ejemplo, que la explotación de una empresa comercial o industrial hay una curvo cuyo vértice se cumple el principio hedónico, vale decir, donde se obtiene el máximo de ganancia con el mínimo de inversión, o sea el máximo de provecho con el mínimo de esfuerzo. 

EL PUNTO OPTIMO DE LA ECONOMÍA CAPITALISTA : A eso se llama en economía el punto óptimo; vale decir, que un fabricante instala su fábrica, y durante su instalación pierde dinero.Cuando comienza a producir, comienza a ganar; pero aun no alcanza a cubrir los gastos; sigue produciendo, y llega un momento en que gana , por ejemplo,diez. Si sigue aumentando la producción, advierte que no gana en proporción a lo invertido, sino mucho menos. Y así llega a veinte, por ejemplo,donde pierde lo mismo que en el punto cero. A ningún industrial ni comerciante se le va ocurrir producir fuera del punto óptimo, y esa teoría de los puntos óptimos es la que rige la explotación de cualquier industria o comercio. Eso es perfecto.Nadie puede objetarlo desde el punto de vista económico. Pero en la vida de los pueblos, nosotros , los justicialistas, no creemos que la economía sea todo. 

EL CONSUMO SUPERDITADO A LA PRODUCCION : Los hombres tienen su valor; la sociedad también tiene su importancia; el factor social juega un gran papel dentro de las comunidades modernas , y lo mismo el factor político, como el factor cultural. 
Cuando nosotros sometemos esa teoría de los economistas a estos otros factores, vemos que ya no sigue siendo tan exacta. 
¿Por qué? Piensen ustedes desde el punto de vista social. Si ese señor produce diez, y yo le digo que produzca un poco más me dice que no puede, porque se sale del punto óptimo. 
Yo le contesto: ´´ Vea que aquí la población tiene que comer veinte y usted solamente produce diez´´. De acuerdo con la teoría económica, él dice: ´´Que revienten! Que coman diez, aunque estén a media ración´´. Vale decir que el consumo está supeditado a la producción, que en este tipo de economía capitalista el consumo que es uno de los ciclos económicos, se somete a la producción, que es uno de los ciclos beneficiarios del capital, porque él mantiene su teoría del punto óptimo. 

2) LA TEORÍA ECONÓMICA JUSTICIALISTA: Si el capitalista dice que el consumidor reviente, que esté a media ración, el sociólogo le responde: ´´No; porque el que está a media ración aguantará un tiempo; después se rebelará y causará un desastre´´ 
Nosotros los justicialistas, decimos que para que ese fenómeno no se produzca hay que buscar una solución. ¿ Cuál puede ser? Aumentar la producción, aunque se salga del punto óptimo.El estómago no tiene puntos óptimos, sino un punto de saturación. El consumo no debe estar sometido a la producción; es decir que subordine el capital y sus conveniencias al consumo y a las necesidades. 

NUESTRA TEORIA ECONOMICA SUPERO A LA DEL CAPITALISMO : Nosotros hemos destruído toda una teoría y un sistema que lleva un siglo y medio de aplicación en el mundo, y sobre el cual se han escrito miles de volúmenes. ¿Cuándo los justicialistas vamos a estar a la altura de ellos? Cuando hayamos desarrollado toda nuestra teoría, fundada sobre este sistema, que cambia las bases y destruye el principio hedónico, algo que ha sido sagrado durante siglo y medio para el sistema capitalista. El principio justicialista invierte los términos y , en consecuencia, toda la ciencia, porque la economía capitalista fué toda una ciencia. 
Es indudable que exagero un poco el razonamiento para hacer notar las diferencias Hay cosas que se mantienen aún dentro del principio hedónico y que nunca saldrán de él. Lo que trato es de llevar a tolerar formas que hoy son intolerables, a establecer como aceptable lo que hoy se considera una herejía dentro de la economía universal. Eso constituirá toda la teoría del Justicialismo, que todavía está por escribirse, aun cuando no está por hacerse, ya que aquí la hemos realizado. 

3) DEBE FORMARSE UNA MULTITUD DE HOMBRES JÓVENES Y ESTUDIOSOS : Yo he dado de mí todo lo que podía dar; no puedo detenerme a analizar minuciosamente una cosa para establecer una teoría, porque entonces abandonaría la Casa de Gobierno, y quién sabe lo que pasaría. Debo seguir adelante, luchando con mis propias ideas y con los hombres que están dentro de mis ideas, golpeando todos los días y resolviendo todos los distintos problemas. Dentro del peronismo es necesario formar esa multitud de hombres jóvenes y estudiosos que son los que llenarán después las bibliotecas con la exposición de nuestras teorías. 

4) AUDACIA DE LA REFORMA SOCIAL PERONISTA: Nosotros realizamos social cuando iniciamos la conducción de nuestras masas y de nuestro pueblo. Pero con eso también quemamos las naves,como Hernan Cortés, porque una vez que hicimos la reforma social, si no hubiéramos resuelto el problema económico, habríamos durado tres o cuatro años y, al final, ´´ nos habrían colgado´´. Todo pudo venirse abajo si no lo hubiésemos consolidado con la economía. Para hacer estas cosas es necesario tener el valor suficiente como para jugar todo a una carta. 
Se dió la carta y ganamos. Claro que en eso fuimos un poco como los jugadores ´´fulleros´´: ´´ayudamos´´ a que saliese la carta; es decir, la sacamos con habilidad. 

5) INTUICION Y RACIOCINIO : En la conducción es menester desarrollar la máximo el raciocinio, pero sin matar la intuición, porque a menudo el hombre no tiene tiempo de recurrir al raciocinio, y en ese caso lo salva la intuición. 
Si tiene tiempo, es mejor que analice su propia intuición por un método racional.En esto consiste todo el método a poner en juego en la conducción . 
Uno puede distinguir a lo largo de toda la historia hombres intuitivos y hombres racionalistas, y según las formas y desarrollo , la cantidad y calidad de los que han conducido, no podría decirse si el mayor número de éxitos está en los intuitivos o en los racionalistas. 
Pero yo creo que el método ideal es aquel que sin matar el sentido intuitivo de los conductores consigue someterlos la comprobación racional del método. Y eso es lo que, en pocas palabras, me propongo en este momento desarrollar.Es decir, cuál es el método de la conducción. 

6)DEFINICIÓN DEL MÉTODO: Señores cuando hablamos del método de la conducción, hablamos simplemente del método en general. El método no es sólo para la conducción, es para todas las cosas de la vida. Desde que los antiguos se ocuparon de la metafísica y comenzaron el análisis de los métodos hasta llegar al estudio del método que parte de Descartes hasta nuestros días, el método ha sido siempre el mismo. Vale decir, es el ejercicio de a inteligencia habituada la síntesis y al análisis. 

OBSERVACIÓN, ANÁLISIS Y SÍNTESIS : El hombre observa un hecho real, inmediato, objetivo y lo somete después a una de las operaciones más maravillosas de la inteligencia humana, a ese análisis que desmenuza las partes , penetra en el fondo y toma la realidad efectiva de los hechos en los hechos mismos y después de esa operación, del análisis, pasa finalmente a la síntesis. 
El análisis no se puede tener en todas sus partes, pero sí sus conclusiones en una ajustada síntesis.Como en todas las cosas de la vida, el hombre sabe tanto como recuerda; y el análisis es lo que se pierde; la síntesis se puede retener. El método tiene una premisa, después un análisis y su consecuente síntesis, vale decir, que la inteligencia hace el juego en tres acciones: va de la síntesis al análisis y de éste vuelve nuevamente a la síntesis. 

7) VIVIR LA SITUACIÓN: Sería largo de enumerar todos los sistemas que han de seguirse para obtener una buena información ,y en consecuencia, vivir una situación. No hablamos ya de conocer una situación sino de vivirla. No es suficiente conocer los hechos sino que debe asimilárselos para decir que no sólo se conoce la situación sino que se la ha vivido. 
Dentro del método racionalista de la acción, la apreciación de la situación es siempre previa. Cuando uno vive la situación, la tiene perfectamente bien documentada y la repasa una y mil veces; una vez que la va estudiando, va profundizando en el conocimiento de la misma. La fija en monografías, estudios generales y parciales.Esos se llaman los estudios-bases, porque allí no solamente está la noticia , si no el estudio de la noticia; no solamente la información sino también el estudio e la información. 

8)EL ARTE DE LA INFORMACIÓN : La informción es un arte. Cómo captar. Cómo descartar. Por qué hay en la noticia, en el rumor, en todas esas cosas una acción sobre el que ha de decidir. Es necesario aislar lo que no conviene y hacer llegar solamente lo que conviene que llegue, porque de lo contrario se está induciendo al error y a la falsa apreciación. Todo esto se estudia. 
Por esa razón yo digo que solo sería motivo de un curso, si entrara a explicar cómo se hace para conformar una situación y para aislar un estudio base de una situación. 
Quiero, sin embargo solamente dar una idea, y nada más que una idea para inducir al método. Esa situación general, como el método de la conducción, tiene dos grandes aspectos: la conducción total y la estratégica y la conducción parcial o táctica. 

9) EL ELEMENTO HUMANO: Ella, en primer lugar, se compone de hombres.El elemento humano en toda apreciación política es el elemento preponderante. Trabajamos con hombres para cosas de hombres, así los consideremos aisladamente o en conjunto. 
De manera que el primer factor de análisis es la fuerza con que contamos, llamémosla partido político femenino, masculino o sindicato, para nosotros los peronistas. Es necesario el primer análisis sobre la fuerza. 

EL ESCENARIO : El segundo , la situación de lugar, vale decir dónde actúa y cómo actúa esa fuerza; en otras palabras, el escenario que hay que analizar, porque hay una relación constante y fundamental entre el hombre y su punto de acción o su escenario de acción. 

10) ESPACIO Y TIEMPO: El tercer elemento es el espacio, vale decir, todo lo que juega la situación relativa del lugar, de distancia. Y el cuarto es el tiempo, es decir, el momento actual de la evolución de los hechos, del fenómeno social, del fenómeno político y del fenómeno económico.No es lo mismo apreciar un sítuación para el pueblo el 17 de Octubre que para el de la Revolución Francesa, o que para el pueblo de Licurgo, al que se ha referido mi señora hace un rato.

sábado, 7 de mayo de 2016

Cerrar la grieta no es pensar todos igual By Fernando Iglesias


El reclamo de que deberíamos unirnos y "tirar todos para el mismo lado" pierde de vista que en una sociedad conviven proyectos diferentes de país y que lo que debe unirnos es el respeto al pluralismo y a las instituciones

 El  plan del Gobierno para cerrar la grieta parece no estar funcionando. Lejos de haberse pacificado, la Argentina vive aún una densa atmósfera de crispación. Los periodistas siguen siendo agredidos. La mesa familiar y las redes sociales siguen sirviendo de campo de batalla. Los actos de micromilitancia están a la orden del día. Vuelan huevos y escupidas. Venerables ancianos insultan al aire en airados programas de TV.
Es cierto: ha pasado poco tiempo, el odio derramado ha sido mucho, la situación económica no ayuda y los humores sociales no suelen cambiar de la noche a la mañana en ninguna parte; mucho menos, aquí. Sin embargo, el fracaso provisional del objetivo de unir a los argentinos puede ser una buena oportunidad para reflexionar sobre su pertinencia y factibilidad.
Y bien, la idea de la grieta evoca la desunión de lo que debería estar unido, y que la grieta separa. Por eso cada vez que sube el tono del debate político el éter y el espacio virtual argentinos se llenan de bienintencionados llamados a bajar los decibeles en honor a la concordia y la unidad. Es una idea argenta, que se deriva de una de las muchas excepcionalidades descendentes de nuestra sociedad, pero que sonaría extraña en la mayoría de los países democráticos del planeta. En los Estados Unidos y Europa, por ejemplo, los candidatos de un partido critican duramente a los del otro, y viceversa. Lo llaman democracia, incluso, y a nadie se le ocurre que limitar la intensidad de las polémicas que genera sea condición de la unidad nacional. Aquí, no. Aquí si criticás duramente a tu antagonista político o mencionás episodios poco honorables de su pasado sos considerado ipso facto un enemigo de la nacionalidad.
La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué creer que un debate político fuerte, ese mismo que tanto costó recuperar después de la más horrible de las dictaduras, pueda atentar contra la democracia? ¿Qué nos lleva a creer que una polémica política desarrollada en el marco democrático puede dañar la unidad nacional? No se puede contestar a estas preguntas sin definir qué debería unir a los argentinos; que es lo mismo que definir qué es la grieta y por qué separa que no debería separar.
Quienes creen que un debate político fuerte tiende a dividir a la sociedad tienen bien claro lo que debería unir a los argentinos: un proyecto común de nación. Tiremos todos para el mismo lado, exclaman. Pongamos el país delante de los intereses sectoriales, proponen. La bandera, más allá de la derecha y la izquierda, de los partidos políticos y las ideologías, la bandera nacional, disponen. Olvidemos lo que nos separa, en suma, en beneficio de nuestro querido país. Suena muy lindo, pero es la mismísima raíz del mal. Simplemente, porque como cualquiera que haya arrastrado un mueble por el piso sabe, para tirar todos para el mismo lado es necesario ponerse de acuerdo primero sobre para cuál lado tirar.
¿Habrá que insistir, unidos y organizados, con la redistribución de la riqueza, el país en serio y la nueva política, aplicando métodos K? ¿O acaso se trata de que cambiemos y logremos pobreza cero, derrotemos al narco y unamos a los argentinos, siguiendo la metodología Pro? ¿Cuba o los Estados Unidos? ¿Venezuela o Chile? ¿La Europa de ayer o la de hoy? Cualquiera que lo piense un poco comprende enseguida que el país con el que algunos sueñan puede ser una calamidad para los otros, y que lo que es excelente para aquéllos (la ley de medios y el acuerdo con Irán, de un lado; el levantamiento del cepo y la visita de Obama, del otro) es una abominación para los de más acá. En otras palabras, que es imposible tirar todos para el mismo lado porque queremos tirar todos para lados diferentes, de acuerdo al modelo de país que preferimos o que nos conviene más.
No hay nada que temer, ni misterio del cual asombrarse. Sucede en todos los países democráticos del mundo. Se llama pluralidad y no atenta contra la democracia, sino que es su misma condición. Por el contrario, es el objetivo incumplible de abolirla y que todos tiren para el mismo lado el que ha constituido la antesala del infierno y el camino a la desunión. Es la idea de un país unificado por un modelo político la que ha abierto repetidamente la grieta que hoy resulta tan difícil de cerrar.
Y no se trata de un concepto abstracto, sino histórico. Lejos de constituir el fundamento de la unión, la nación uniformizada detrás del ser nacional y el modo de vida occidental y cristiano del Partido Militar, por un lado, y la comunidad organizada por la identidad nac&pop del Partido Populista, por el otro, han sido responsables de las mayores tragedias nacionales, que han incluido sangrientas batallas por imponer la propia concepción a todos para que todos tiremos para el mismo lado. Es de esto que hablan quienes aún hoy hablan de "proyecto nacional"; como si hubiese uno solo, el de ellos. Es de allí que han nacido la manipulación de la información, la persecución ideológica, la apropiación del Estado, la violencia política y hasta el exilio y la desaparición forzada de quienes no quisieron plegarse a los supuestamente unánimes modelos nacionales que una y otra vez jalonaron nuestra decadencia como sociedad.
Fue el partido único, militar o populista; fue la ambición parcialmente cumplida de establecer un régimen en el que sólo un partido pudiera gobernar, lo que abrió la grieta; la tentación de poseer el monopolio de la acción política legítima, para decirlo con las palabras que Hannah Arendt eligió para definir a la tiranía. Por eso la grieta sólo podrá cerrarse, si se cierra, el 10 de diciembre de 2019, cuando Mauricio Macri se transforme en el primer presidente no peronista que termine su mandato, más de 80 años después de su inmediato antecesor: Marcelo T. de Alvear.
Por otra parte, la Argentina no sólo ha sufrido de sus divisiones, sino de sus delirios de unanimidad: la Revolución cueste-lo-que-cueste de los setenta; la represión porque-algo-habrán-hecho que la siguió; la "gesta" de Malvinas y sus víctimas inocentes y desarmadas del patrioterismo de los demás. Finalmente, la orgiástica alucinación colectiva del "un dólar-un peso" en los noventa y la deslumbrante década ganada que surgió de su debacle.
Y si no es el proyecto de país, ¿qué debería unir, entonces, a los argentinos? La respuesta surge sola, límpida, de lo anterior; es decir, de las reiteradas hecatombes que nos ha procurado el concepto totalitario de "tirar todos para el mismo lado". Lo que debería unir a los argentinos, y no nos une, es lo mismo que une a los ciudadanos de todos los países democráticos: el respeto de la Constitución en el marco de una sociedad pluralista que persigue diferentes y hasta opuestos modelos de país; una sociedad que acepta y hasta promueve un fuerte debate sobre ellos que no se zanja tirando todos para el mismo lado sino respetando las leyes y las instituciones que regulan el conflicto político y social. Quienes no lo hacen son los que mantienen abierta la grieta. Quienes los denuncian, los que intentan cerrarla de la única manera en que es posible hacerlo: con la ley.
Por eso la idea de unir a los argentinos es un buen propósito del que no es razonable esperar una concreción inmediata. Aún más, la grieta que divide al país nunca podrá ser cerrada mientras haya un sector minoritario, pero importante que se considere el único representante del pueblo y de la patria, relegando a los demás al rol de traidores a la nación. La grieta no puede cerrarse ni se cerrará mientras algunos sigan hablando en nombre de la mayoría a pesar de que han perdido una elección tras otra, ni en tanto denuesten al gobierno democrático que los sucedió llamándolo dictadura, igualen a las recientes elecciones con un golpe de Estado y carezcan de otro proyecto político que no sea el del helicóptero y la destitución. Porque la grieta argentina no nace de la pluralidad y el debate, sino del intento de suprimirlos, y continuará supurando su veneno en tanto se organicen marchas por la impunidad y se denuncie como persecución política lo que no es más que aplicación de la ley.

La Nacion VIERNES 06 DE MAYO DE 2016

Macro, no Macri Por Jorge Fontevecchia



El problema argentino es macro y no Macri. La falta de un relato de Cambiemos que indique un “hacia dónde” se cambia no es un déficit sólo del pospopulismo argentino. Lo mismo sucede en Brasil, ya con Dilma afuera, y por eso compartimos la grieta que divide a cada sociedad. El numeroso acto de ayer de gremios contra el veto de Macri a una ley que prohíba despidos por seis meses y las marchas del Partido de los Trabajadores, que esta semana volvieron a cortar rutas en Brasil en contra de un ajuste fiscal cuando asuma el gobierno del vicepresidente Temer, tienen la misma matriz de resistencia al cambio.
En Argentina va a ser muy difícil bajar la inflación futura con paritarias que aumenten por la inflación pasada. Y en Brasil, como el déficit fiscal se financió con deuda en lugar de emisión, lo difícil será bajar la deuda. Pero en ambos países el problema de fondo es el mismo: bajar el déficit.
La persistencia de la grieta indica que aún no se inició una nueva era. Sin una idea compartida por la mayoría de la sociedad que la unifique  –manteniendo sus diferencias– en un proyecto común, no habrá cambio de ciclo.
En los años 80, esa idea aglutinante fue la democracia, el fin de las dictaduras que azotaron a la mayoría de Sudamérica. En los años 90, la cohesión social se forjó pensando que el fin de la hiperinflación y las privatizaciones nos llevarían al progreso. Y a comienzos del siglo XXI, la nueva fuente de consenso fue que la redistribución del aumento de los precios de las materias primas elevaría a los pobres a la clase media. En cada etapa, casi toda la sociedad compartió una esperanza creyendo que mejoraría la vida de todos.
El agotamiento de cada ciclo (con la democracia no se comía, el Primer Mundo quedaba más lejos y el ascenso de las clases bajas se esfumó al bajar el precio de las materias primas) crea las condiciones necesarias para que germine una nueva esperanza compartida. Pero no es condición suficiente; hace falta algo macro, que trasciende a un país, incluso a una región, y que al darse simultáneamente en varios países revela que son eventos más universales. En los 80 fue el cambio de doctrina de Estados Unidos sobre los derechos humanos en Latinoamérica, también como herramienta de combate moral contra la ex Unión Soviética. En los 90 fue la caída del Muro de Berlín y el fin del comunismo. Y en la década pasada fueron las consecuencias de la llegada del capitalismo a China como potenciador del consumo mundial.
Hoy hay algunos cambios globales: el surgimiento de las redes sociales y la mayor cantidad de triunfos en elecciones de outsiders de la política, que van desde Macri hasta Marina Silva en Brasil, la líder ecologista que hoy sería electa presidenta si se adelantaran las elecciones a pesar de su casi nula capacidad de gobierno. El riesgo de que ningún partido tradicional pudiera ganarle hoy a una outsider de la política es el mayor freno a la autorización del Congreso de Brasil para que las elecciones municipales de octubre próximo sirvan también para elegir nuevo presidente.
Que cada vez más outsiders de la política ganen elecciones, desde un cómico hasta Trump en Estados Unidos, es un voto de protesta contra los políticos y una muestra de insatisfacción ante la falta de rumbo de los partidos. Pero los outsiders de la política son otro síntoma de la falta y no de la solución del problema.
Bicentenario. Macri proyecta terminar la tarea de reordenar la economía para cuando se celebren los 200 años de la Independencia, el próximo 9 de julio. Probablemente en el tercer trimestre comiencen también a aparecer los primeros signos de reactivación. Incluso en el devastado Brasil se habla de que se estaría llegando al fin del pozo, y los más optimistas esperan que después de las Olimpíadas se haya superado lo peor. Pero Argentina y Brasil demandan algo más que venga a llenar el vacío metafísico que genera el pospopulismo.
El puente al futuro que quiere construir Macri precisará más materiales que el cemento y el acero del plan de obra pública con el que comenzará a reactivar la economía.

Diario Perfil 30/04/2016 

Diagnóstico Sanguíneo Argentino II - Egoísmo , Solidaridad y Educación Por I.P.Vizzón



Esa sensación de ser partícipe y posibilitador de un triunfo pero no ser de ninguna manera considerado , recordado o elogiado , ser literalmente olvidado por la historia,habiendo sido partícipe fundamental de la maniobra que desencadenó el triunfo, convivir con ese antagonismo puede ser un alivio para muchos y una pesadilla para otros. Pero la verdad es que esa sensación lleva a la bronca a la disconformidad y finalmente al boicoteo del objetivo grupal. 

Es un hecho que a veces el triunfador cree que lo es por mérito propio cuando en realidad lo es gracias a cientos de factores y aportes de cientos de personas. Y cuando este personaje no sabe hacerle sentir a los demas lo agradecido que esta por a verle permitido triunfar comienzan las rispideces que desencadenan en la ruptura del grupo, en grupos más pequeños. 

En todo grupo nos llevamos de diferentes maneras con los integrantes , bien ,mal , regular o excelente, etc. Pero son tantas las acciones que pasan desapercibidas por los compañeros , por los directores , jefes ,entrenadores. Es realmente muy difícil conformar a todos los integrantes de un grupo y darle la importancia que cada uno merece , necesita o quiere. Es increíble a veces como una persona que se integra a un grupo más tarde que los demás , logra tener mayor notoriedad (éxito) que muchos de los que llevan años en el team. Quizá hasta esos viejos compañeros fueron educadores para con él nuevo integrante explicándole cómo funciona todo el sistema, transmitiendo-le su experiencia y sabiduría a pesar de saber que quizá de esa manera perderían su puesto o su notoriedad.(Pero la experiencia es la que les dice que ese es su verdadero trabajo es la búsqueda del bien común o cumplir el objetivo grupal que en definitiva es lo que satisfacerá a la gran mayoría de su entorno.)

Esta es en mi humilde opinión de lo que para mi es una de las claves de la educación en general. Ser generoso o egoísta puede determinar nuestro futuro personal. Claro está que la gratificación de ayudar al prójimo es un hecho altamente satisfactorio aunque quizá no sea muy beneficioso para lograr éxito personal o notoriedad. El éxito como ya sabemos es subjetivo. Lo que es éxito para unos no lo es para otros. ( me pregunto cuánto tendrán que ver los docentes universitarios en los éxitos de sus alumnos y cuanto depende de ellos y para ir más allá cuanto tienen los padres de influencia en el éxito de sus hijos) 

A modo de conclusión

Una de las discusiones políticas que se dan en nuestro país entre las personas de diferentes estilos u oficios que 
dialogan, es la de si la oposición política debe ayudar al oficialismo a llevar al país hacia el progreso o debe (pensar en su construcción política a futuro en busca del éxito electoral próximo) complicar el camino del gobierno para que este pierda la confianza de su electorado y así pierda poder político, facilitando así que las próximas elecciones la oposición pase a gobernar y viceversa (como si tratara solo de guardar votos en cajones). Pero este echo muestra como la competencia politica fractura un grupo que debería tener un objetivo en común.

viernes, 6 de mayo de 2016

Conducción Política (1952) Por Juan Domingo Peron 10 Temas

Juan Domingo Perón (Lobos, 8 de octubre de 1895-Olivos, 1 de julio de 1974) fue un político y militar argentino, elegido tres veces presidente de la Nación, y fundador en 1945 del peronismo, que desde entonces es una de las corrientes políticas con mayor adhesión en la Argentina, sobre todo en la clase obrera y los sectores sociales más postergados. 


Perón escribió textos de diversos géneros, pero especialmente sobre política y estrategia militar. 

*Silvino Abrojo (ca. 1920), comedia teatral, bajo el seudónimo de José M. Casais168 
*El detective de la máscara negra (ca. 1920), comedia teatral 
*Moral Militar (1925), ensayo 
*Campañas del Alto Perú (1928), ensayo 
*Guerra Mundial 1914 (1931), ensayo 
*Memoria geográfica sintética del territorio nacional del Neuquén (1934), ensayo 
*Toponimia patagónica de etimología araucana (1935-1936). 
*Lo que yo vi de la preparación y realización de la revolución del 6 de septiembre de 1930 (1930). 
*La idea estratégica y la idea operativa de San Martín en la campaña de los Andes (1937). 
*Conducción política. Buenos Aires: Mundo Peronista, 1952. 
*Del poder al exilio. Quiénes me derrocaron. Buenos Aires: Ediciones Argentinas, 1974. 
*La fuerza es el derecho de las bestias. Buenos Aires: Síntesis, 1976. 
*La hora de los pueblos. Buenos Aires: Pleamar, 1973. 
*Latinoamérica, ahora o nunca. Buenos Aires: Pleamar, 1976. 
*La comunidad organizada. Buenos Aires: Cuadernos del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, 1999. 

1) VANIDAD ESTERIL DE LOS CONDUCTORES Algunas veces los conductores creen que han llegado al pináculo de su gloria y se sienten semidioses. Entonces ´´meten la pata´´ todos los días. 
Los conductores son solamente hombres, con todas las miserias, aun cuando con todos las virtudes de los demás hombres. 
Cuando un conductor cree que ha llegado a ser un enviado de Dios, comienza a perderse. Abusa de su autoridad y de su poder; no respeta a los hombres y desprecia al pueblo. Allí comienza a firmar se sentencia de muerte. 

2) LA ANTIGUA CONDUCCIÓN POLITICA ARGENTINA En esto podríamos considerar, a título de ejemplo, para poder certificar dos épocas y dos conducciones. 
La antigua conducción política argentina, que muchos de ustedes conocen tan bien o mejor que yo. Era la forma primaria de la conducción , o sea la conducción basada en el sentido gregario, natural al hombre de nuestro país. Era una forma de caudillismo o de caciquismo; hombres que iban detrás de otros hombres, no detrás de una causa. Nadie preguntaba al conductor , fuera éste el conductor de todo o el conductor de las partes, cuál era su programa, qué era que quería él realizar. Le ponían un rótulo o era don Juan, don Pedro o don Diego y detrás de él seguía la masa. Era el sentido más primario de la conducción política. 

3) EL CAUDILLO ¿Por qué? Porque el caudillo no era un doctrinador, ni un maestro, ni un conductor. Prefirío,pues, substraerse del contacto con la masa. Y decía más: ´´No hay que meterse mucho. Se gasta uno...´´ 
Eso es cierto, es de la época. Cuando yo era subteniente , había un capitán en mi compañia, de esos capitanes viejos, que decia lo mismo: ´´No hay que ir mucho a la compañia porque los subalternos pierden el respeto´´. ! Es claro! Como era ignorante y bruto, en cuanto lo conocían, le perdían el respeto. Estando alejado, no lo conocían y estaban siempre en duda sobre su valor, inteligencia y capacidad. 
Lo mismo era el caudillo político. Eludía el contacto con el pueblo porque no le favorecía, porque carecía de las cualidades que debía tener para conducir. Es decir, que su relación de no establecer contacto era sabia, en cierta medida. Pero el pueblo, a la larga, tenía que conocer la verdad, porque las verdades se pueden ocultar por poco tiempo. 

4)FUERZA SIN DOCTRINA Todo eso, que no permitió nunca la conducción centralizada, es un mal que todavía se puede apreciar en nuestros días. Hay países de una enorme evolución en sus formas políticas, donde se afirma que existe la perfección hecha sistema de nuestra demmocracia. Pero la deformación se produce en otras direcciones y por otras partes. Se ven asociaciones ilícitas y de delicuencia que se han hecho cargo de la dirección de la cosa pública, y esto obedece exactamente a lo mismo: son fuerzas sin doctrinas, vale decir, fuerzas que están detrás de los intereses materiales y usufructrúan ellas de los bienes que el pueblo necesita para disfrutar de su felicidad y para preparar y realizar la grandeza de la Nación. 

5)EL SECTARISMO POLITICO Esto es lo que podríamos llamar una de las deformaciones de la conducción política: el sectarismo. 
Con sectarismo no hay conducción. El sectarismo es el primer enemigo de la conducción, porque la conducción es de sentido universalista, es amplia, y donde hay sectarismo se muere porque la conducción no tiene suficiente oxígeno para poder vivir. 

6) DIFICULTADES GUBERNATIVAS Y DESACUERDO ENTRE ARGENTINOS Ustedes se imaginan que todos las dificultades que encuentra el gobierno para hacer marchar a la nación en una misma dorección - teniendo en cuenta los dos objetivos fundamentales de hacer la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación´, se deben al desacuerdo que existe entre los mismos argentinos. Unos quieren a la independencia económica y otros no la quieren. 
Unos quieren la justicia social y otros no la quieren. Unos quieren la soberanía política y otros no la quieren. ¡Cuando son tres cosas que ningún argentino podría dejar de querer! 

7)FORMAS PERONISTAS DE CONDUCCIÓN POLITICA La víspera de la elección del 24 de febrero, nosotros dimos por radio la orden de todos a todos los peronistas, y al día siguiente todos la conocían y la ejecutaban.Nuestros adversarios se reían de nuestra orden y seguían con sus discursos, sus comités, sus empanadas, sus conferencias y sus convenciones soberanas. Cito ese ejemplo, para que se den cuenta que la ventaja de los tiempos modernos radica en esas dos circustancias: la posibilidad de elevar la cultura ciudadana de la población mediante una devoción y un trabajo permanentes, por todos los medios, y de agilitar y centralizar la coducción en el momento oportuno para que no prime ningún interés personal o parcial, sino el interés de todos, representados en la conducción centralizada desde un punto de vista que hace insospechable que puedan perseguir ningún interés personal y que no tienen interés de favorecer a nadie particularmente, sino a los hombres que trabajan con el mismo tesón,y el )mismo afán para la defensa de la colectividad. Es decir, estas nuevas formas son las nuestras. 

8)DECIR LA VERDAD Y ACTUAR SINCERAMENTE Yo empecé a realizar esto personalmente desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, ¿ Cuál era la orientación? La primera regla que yo cumplí fué : decir la verdad y actuar sincera y lealmente, porque sabía que la masa estaba descorazonada por la falta de sinceridad y lealtad, y por la mentira permanente con que habían procedido los que habías actuado antes que yo. Le prometían todo y no le daban nada.Entonces yo empleé un sistema distinto. No prometer nada y darles todo. En vez de la mentira, decirles la verdad. En vez del engaño, ser leal y sincero y cumplir con todo el mundo. Lógicamente que para analizar un problema leal, y sinceramente, no es suficiente con tener la intención porque muchas veces en la vida no se puede tener la seguridad de si se podrá cumplir con los que se promete, ya que no se trata sólo de intención, sino también de posibilidades. 

9) ES MEJOR NO CAPTAR LA OPINION INDEPENDIENTE Algunos dicen: hay que captarse la opinión independiente. Grave error. 
Esa no se capta nunca, porque está tres días con uno y tres días contra uno. Esa opinión es la que no debe interesar al que conduce.Algunos han perdido lo que tenían por ganarse la opinión independiente. A esos hay que dejarlos al margen y no tratar de conducirlos.Esos son inconductibles; esos son en todas las colectividades los salvajes permitidos por la civilización, que viven aislados y al margen de las inquietudes de los demás. Esos no nos interesan. A esos no los vamos a captar nunca. Y si los captamos, son elementos de disociación dentro de la organización política, porque ellos están siempre en contra, algunas veces de las cosas buenas otras de las cosas malas. Porque un argentino que conoce su patria y que la quiere no haya tomado partido en eso, no debe tener grandes condiciones de patriota ni grandes condiciones morales. 

10)METODO PARA GANAR A LOS OPOSITORES Ahora interesa conocer el método para ganarlos. Observen ustedes: los hombres que han sido de cualquier tendencia, pero que no han estado afiliados a una obligación caciquesa o caudillesca, están con nosotros. Quedan fuera de nuestra organización, sólo aquellos que obedecen a un caudillo, pero al caudillo se le puede sacar la gente, poniéndola frente al panorama de la República, hablándole de que no se sirve a un caudillo, sino a la Nación.

jueves, 5 de mayo de 2016

Alfred Binet -18 Frases- Educación Colectiva



Alfred Binet, nacido Alfredo Binetti (Niza, 8 de julio de 1857 - París, 18 de octubre de 1911) fue un pedagogo, grafólogo y psicólogo francés 

1 ) La enseñanza tiene por objeto formar maneras de obrar y de pensar y fortificar estas maneras en hábitos a fin de realizar mejor adaptación del individuo a su medio. 

2)La escuela sólo tiene valor como preparación para la vida; Toda enseñanza que permanece verbal resulta vana, porque el verbalismo no es más que simbolismo y la vida no es una palabra. 

3) Para que una educación sea juzgada como buena es preciso no sólo que aumente el rendimiento de un individuo particular, sino que haga aprovechar a la colectividad de tal aumento. 

4)La inteligencia es la habilidad para tomar y mantener determinada dirección, adaptarse a nuevas situaciones y tener la habilidad para criticar los propios actos. 

5)Si pudiéramos observar el interior de la cabeza de un jugador de ajedrez, encontraríamos ahí un mundo lleno de sentimientos, imágenes, ideas, emoción y pasión. 

6)El dibujo se puede citar también entre las aptitudes particulares, porque casi es un don de nacimiento. Toda persona aplicada puede llegar a copiar regularmente un modelo; pero el dibujo de memoria o de imaginación resulta negado a gran número de individuos. Como sucede con la música, es ésta una laguna que se encuentra en personas muy inteligentes. 

7)El espejo, considerado desde el punto de vista de la percepción, es una especie de repetidor; repite las sensaciones visuales que produce el objeto directamente en nosotros; estas sensaciones repetidas dan lugar, como si fuesen sensaciones directas, a una interpretación, a la construcción de un objeto exterior por el espíritu, es decir, en definitiva, a una sugestión de imágenes. 

8)(...) Otro defecto de la enseñanza universitaria es el de dejar pasivo al sujeto, de hacer de él un receptor, algo así como una urna en la cual se vierte la instrucción: es preciso que el escolar resulte activo, que la enseñanza sea un excitante al cual responda el alumno con actos que serán una modificación, un perfeccionamiento de su conducta y que atestiguarán que se ha desarrollado como inteligencia y carácter. 

9)No hay nunca que perder de vista, cuando se habla de la educación, de la instrucción y de la formación de los espíritus, que toda actividad individual está sometida a una ley soberana: la adaptación del individuo a su medio; y que la enseñanza que se da a los jóvenes, teniendo por objeto aumentar el valor de tal adaptación, no debe ser juzgada más que por la respuesta a esta pregunta capital: ¿La adaptación ha sido mejorada? 

10) (...) Muchos maestros están en este error; tienen delante de sí una clase compuesta de 40 o 60 alumnos y algunas veces más; en el momento en que propagan la enseñanza sobre esta multitud infantil fijan su atención sobre el valor de la enseñanza en sí misma, considerada in abstracto, en lo absoluto, y no sobre las cualidades de receptividad de los niños, sobre sus caracteres y sus aptitudes y sobre la necesidad de adaptarse a sus exigencias y a sus capacidades. Su clase es un rebaño cuyas unidades no disciernen. 

11) La cuestión de saber sobre cuál facultad reposa el don del dibujo es obscura, porque el dibujo al volverse habitual pierde muchos de sus elementos conscientes. Sucede con el dibujo como con la palabra: el que habla con abundancia y facilidad no sabe por qué lo hace; no tiene una representación clara de la frase antes de pronunciarla; sólo conoce vagamente las palabras que va a emplear; posee más bien el sentimiento abstracto de lo que quiere decir, y su palabra se conforma a este plan. De igual modo un dibujante muy diestro ve el dibujo salir de su lápiz; sabe bien lo que quiere hacer, pero le cuesta trabajo explicar cómo se representa su dibujo antes de ejecutarlo. 

12)La experiencia y el razonamiento nos prueban que en toda percepción hay trabajo. 

13)El niño prueba su inteligencia con actos. Lo mismo sucede con los adultos: para saber lo que valen como inteligencia y como carácter hay que ver su rendimiento social. 

14)En toda ciencia que esté en camino de organizarse, una teoría sólo tiene derecho de ciudadanía cuando se apoya en hechos admitidos. 

15) La escala, hablando apropiadamente, no permite medir la inteligencia, porque las calidades intelectuales no son comparables y, por lo tanto, no pueden ser medidas por comparación. 

16) La percepción es el proceso mediante el cual el espíritu completa una impresión de los sentidos, con un acompañamiento de imágenes. 

17)Para que un recuerdo sea bueno, es preciso que reúna muchas cualidades, pero ninguna de estas cualidades resulta más importante que la fidelidad.

18) 
El punto de partida de toda percepción es una impresión de los sentidos, este elemento inicial es como un núcleo alrededor del cual se disponen concéntricamente las capas de imágenes.

martes, 3 de mayo de 2016

Agricultura , Industria, El obrero By Adam Smith



Adam Smith fue un economista y filósofo escocés, uno de los mayores exponentes de la economía clásica. Es ampliamente conocido como el fundador de la doctrina del Liberalismo Económico, que fue desarrollada en su obra más conocida "Investigación de la Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones", pubicada en 1776.


Agricultura e industrias 

En todas las demás manufacturas y artes los efectos de la división del trabajo son muy semejantes a los de este oficio poco complicado, aun cuando en muchas de ellas el trabajo no puede ser objeto de semejante subdivisión ni reducirse a una tal simplicidad de operación. Sin embargo, la división del trabajo, en cuanto puede ser aplicada, ocasiona en todo arte un aumento proporcional en las facultades productivas del trabajo. Es de suponer que la diversificación de numerosos empleos y actividades económicas en consecuencia de esa, ventaja. Esa separación se produce generalmente con más amplitud en aquellos países que han alcanzado un nivel más alto de laboriosidad y progreso, pues generalmente es obra de muchos, en una sociedad culta, lo que hace uno solo, en estado de atraso. En todo país adelantado, el labrador no es más que labriego y el artesano no es sino menestral.Asimismo, el trabajo necesario para producir un producto acabado se reparte, por regla general, entre muchas manos. ¿Cuántos y cuán diferentes oficios no se advierten en cada ramo de las manufacturas de lino y lana, desde los que cultivan aquella planta o cuidan el vellón hasta los bataneros y blanqueadores, aprestadores y tintoreros? La agricultura, por su propia naturaleza, no admite tantas subdivisiones del trabajo, ni hay división tan completa de sus operaciones como en las manufacturas. Es imposible separar tan completamente la ocupación del ganadero y del labrador, como se separan los oficios del carpintero y del herrero. El hilandero generalmente es una persona distinta del tejedor; pero la persona que ara, siembra, cava y recolecta el grano suele ser la misma. Como la oportunidad de practicar esas distintas clases de trabajo va produciéndose con el transcurso de las estaciones del año es imposible que un hombre esté dedicado constantemente. a una sola tarea. Esta imposibilidad de hacer una separación tan completa de los diferentes ramos de labor en la agricultura es quizá la razón de por qué el progreso de las aptitudes productivas del trabajo en dicha ocupación no siempre corre parejas con los adelantos registrados en las manufacturas. Es verdad que las naciones más opulentas superan por lo común a sus vecinas en la agricultura y en las manufacturas, pero generalmente las aventajan más en éstas que en aquélla. Sus tierras están casi siempre mejor cultivadas, y como se invierte en ellas más capital y trabajo, producen más, en proporción a la extensión y fertilidad natural del suelo. Ahora bien, esta superioridad del producto raras veces excede considerablemente en proporción al mayor trabajo empleado y a los gastos más cuantiosos en que ha incurrido. En la agricultura, el trabajo del país rico no siempre es mucho más productivo que el del pobre o, por lo menos, no es tan fecundo como suele serlo en las manufacturas. El grano del país rico, aunque la calidad sea la misma, no siempre es tan barato en el mercado como el de un país pobre. El trigo de Polonia, en las mismas condiciones de calidad, es tan barato como el de Francia, a pesar de la opulencia y adelantos de esta última nación. El trigo de Francia, en las provincias trigueras, es tan bueno y tiene casi el mismo precio que el de Inglaterra, la mayor parte de los años, aunque en progreso y riqueza aquel país sea inferior a éste. Sin embargo, las tierras de pan llevar de Inglaterra están mejor cultivadas que las de Francia, y las de esta nación, según se afirma, lo están mejor que las de Polonia. Aunque un país pobre, no obstante la inferioridad de sus cultivos, puede competir en cierto modo con el rico en la calidad y precio de sus granos, nunca podrá aspirar a semejante competencia en las manufacturas, si éstas corresponden a las circunstancias del suelo, del clima y de la situación de un país próspero. Las sedas de Francia son mejores y más baratas que las de Inglaterra, porque la manufactura de la seda, debido a los altos derechos que se pagan actualmente en la importación de la seda en rama, no se adapta tan bien a las condiciones climáticas de Inglaterra como a las de "Francia. Pero la quincallería y las telas de lana corrientes de Inglaterra son superiores, sin comparación, a las de Francia, y mucho más baratas en la misma calidad. Según informaciones, en Polonia escasea la mayor parte de las manufacturas, con excepción de las más rudimentarias de utensilios domésticos, sin las cuales ningún país puede existir de una manera conveniente.Este aumento considerable en la cantidad de productos que un mismo número de personas puede confeccionar, como consecuencia de la división del trabajo, procede de tres circunstancias distintas: primera, de la mayor destreza de cada obrero en particular; segunda, del ahorro de tiempo que comúnmente se pierde al pasar de una ocupación a otra, y por último, de la invención. de un gran número de máquinas, que facilitan y abrevian el trabajo, capacitando a un hombre para hacer la labor de muchos.
En primer lugar, el progreso en la destreza del obrero incrementa la cantidad de trabajo que puede efectuar, y la división del trabajo, al reducir la tarea del hombre a una operación sencilla, y hacer de ésta la única ocupación de su vida, aumenta considerablemente la pericia del operario. Un herrero corriente, que nunca haya hecho clavos, por diestro que sea en el manejo del martillo, apenas hará al día doscientos o trescientos clavos, y aun éstos no de buena calidad. Otro que esté acostumbrado a hacerlos, pero cuya única o principal ocupación, no sea ésa, rara vez podrá llegar a fabricar al día ochocientos o mil, por mucho empeño que ponga en la tarea. Yo he observado varios muchachos, menores de veinte años, que por no haberse ejercitado en otro menester que el de hacer clavos, podían hacer cada uno, diariamente, más de dos mil trescientos, cuando se ponían a la obra. Hacer un clavo no es indudablemente una de las tareas más sencillas. Una misma persona tira del fuelle, aviva o modera el soplo, según convenga, caldea el hierro y forja las diferentes partes del clavo, teniendo que cambiar el instrumento para formar la cabeza. Las diferentes operaciones en que se subdivide el trabajo de hacer un alfiler o un botón de metal son, todas ellas, mucho más sencillas y, por lo tanto, es mucho mayor la destreza de la persona que no ha tenido otra ocupación en su vida. La velocidad con que se ejecutan algunas de estas operaciones en las manufacturas excede a cuanto pudieran suponer quienes nunca lo han visto, respecto a la agilidad de que es susceptible la mano del hombre.  

De la acumulación del capital, o del trabajo productivo e improductivo 

Existe una especie de trabajo que afiade valor al objeto a que se incorpora, y otra que no produce aquel efecto. Al primero, por el hecho de producir valor, se le llama productivo; al segundo, improductivo. Así, el trabajo de un artesano en una manufactura, agrega generalmente valor a los materiales que trabaja, tales como su mantenimiento y los beneficios del maestro. El de un criado domestico, por el contrario, no añade valor alguno. Aunque el maestro haya adelantado al operario sus salaries, nada viene a costarle en realidad, pues el aumento de valor que recibe la materia, en que se ejercito el trabajo, restituye, por lo general, con ganancias los jornales adelantados; pero el mantenimiento de un sirviente jamás le es restituido al amo de ese modo. Cualquiera se enriquece empleando muchos obreros en las manufacturas, y en cambio, se empobrece manteniendo un gran numero de criados. Sin embargo, el trabajo de estos últimos dene también su valor peculiar, y merece una recompensa con tanta justicia como el de un artesano. Pero la labor del obrero empleado en las manufacturas se concreta y realiza en algún objeto especial o mercancía vendible, que dura, por lo menos, algún tiempo después de terminado el trabajo. Viene a ser como si en aquella mercancía se incorporase o almacenase una cierta cantidad de trabajo, que se puede emplear, si es necesario, en otra ocasión. Aquel objeto, o lo que es lo mismo, su precio puede poner después en movimiento una cantidad de trabajo igual a la que en su origen sirvió para producirlo. El trabajo de los servidores domésticos no se concreta ni realiza en materia alguna particular o mercancía susceptible de venta. Sus servicios perecen, por lo común, en el momento de prestarlos, y rara vez dejan tras de si huella de su valor, que sirviera para adquirir igual cantidad de trabajo. El trabajo de algunas de las clases mis respetables de la sociedad al igual de lo que ocurre con los servidores domésticos, no produce valor alguno, y no se concreta o realiza en un objeto permanente o mercancía vendible, que dure después de realizado el trabajo, ni da origen a valor que permitiera conseguir mas tarde igual cantidad de trabajo. El soberano, por ejemplo, con todos los funcionarios o ministros de justicia que sirven bajo su mando, los del ejercito y de la marina, son en aquel sentido trabajadores improductivos. Sirven al público y se les mantiene con una parte del producto anual de los afanes de las demás clases del pueblo. Los servicios que estos prestan, por honorables que sean, por útiles que se consideren, nada producen en el sentido de poder adquirir igual cantidad de otro servicio. La protección, la seguridad y la defensa de la república, efecto del trabajo de esos grupos en el presente ano, no podrá comprar la defensa, la protección y la seguridad en el venidero. Igual consideración merecen otras muchas profesiones,  tanto de las mas importantes y graves como de las mas inútiles y frívolas, los jurisconsultos, los clérigos, los médicos, los literatos de todas clases; y los bufones, músicos, cantantes, bailarines , etc. El trabajo de los mas insignificantes tiene su exacto valor y se regula por los mismos  principios que gobiernan cualquier otra especie de trabajo; pero, aun el de la clase mas noble y sutil, nada produce que sea capaz de proporcionar, después, otra cantidad de trabajo igual, porque perece en el momento mismo de su prestación, como la declamaci6n del actor, la arenga del orador o la melodía del músico. 
Todos los trabajadores, tanto productivos como improductivos, como los que no realizan ninguna clase de trabajo, son mantenidos igualmente con el producto anual de la tierra y del trabajo del país. Pero este producto, por grande que sea, no puede ser infinita, y siempre ha de reconocer ciertos limites. Así, pues, según sea mayor o menor la cantidad que del mismo se  emplee cada ano en el sostenimiento de personas improductivas, así será menor o mayor lo que  reste para el sostenimiento de las que producen, siendo también mayor o menor, según aquella misma proporción, el producto del ano siguiente, porque todo el producto anual, a excepcion de las espontaneas producciones de la tierra, es efecto del trabajo productivo. [...]  Tanto los trabajadores improductivos, como aquellos otros que no trabajan en absoluto, se han de mantener a base de algún ingreso, bien sea de aquella parte del producto anual que  originariamente se destina a constituir el ingreso de alguna persona particular, como es la renta de la tierra o el beneficio del capital, o bien de aquella otra porci6n que, aun cuando se destina primordial y exclusivamente a reponer el capital y al sostenimiento de los trabajadores  productivos, luego que llega a poder de los destinatarios y provee a su subsistencia, deja algún sobrante, que se puede emplear en manos productivas o en las que son estériles. De este modo, no solamente un poderoso terrateniente o un rico comerciante, sino un operario común, cuando su salario es de cierta importancia, puede mantener un criado. Igualmente puede ir alguna vez a un teatro o asistir a un espectáculo de marionetas, contribuyendo así al mantenimiento de cierta clase de trabajadores improductivos, o pagar contribuciones con que ayudar a sostener otra clase mas honorable y útil, aunque igualmente improductiva. Pero siempre resulta que aquella porción del producto anual, cuyo primordial destine es reponer un capital, de ningún modo se emplea en manos que no son productivas, hasta haber puesto en movimiento todo el trabajo productivo que le corresponde, o toda aquella cantidad que puede y debe manejar en el objeto a que se destina. Es necesario que el obrero haya concluido la obra y percibido los salaries para que pueda emplear, en aquella forma, parte de su retribución, y aun la parte que destina a este cometido es, por lo general, muy pequeña. Esta porción es la parte que ahorra de su ingreso y que, tratándose de trabajadores productivos, no puede ser muy grande. No obstante, por lo común, siempre tiene cierta importancia, y cuando pagan las contribuciones, la magnitud de su número compensa en cierto modo la pequeña aportación de cada uno de ellos. La renta de la tierra y los beneficios del capital son, por doquier, las principales fuentes de donde derivan su mantenimiento las manos improductivas. Estas dos clases de ingresos son las que permiten a los propietarios un ahorro mas grande, con el cual pueden mantener indiferentemente manos productivas o esteriles, aun cuando, por lo general, estas clases tienen cierta predilección por las ultimas. Los dispendios de un gran terrateniente mantienen, por lo común, mayor número de personas ociosas que de trabajadores. El comerciante rico, aunque emplea su capital en mantener solamente personas industriosas, con sus gastos es decir, con el empleo de sus rentas mantiene, por lo general, las mismas clases de gentes que un poderoso hacendado.  En consecuencia, la proporción que existe entre las manos productivas y las que no se consideran como tales, en cualquier país, depende en gran parte de la relación del producto anual que en cuanto proviene de la tierra o de las manos de los trabajadores productivos— se destina inmediatamente a reponer el capital, y la que se destina a asegurar un ingreso, llámese renta o beneficio. Mas esta proporción es muy distinta en los países ricos y en los pobres. [...] Parece, pues, que la proporción entre capital y renta es la que regula en todas partes la relación que existe entre ociosidad e industria. Donde predomina el capital, prevalece la actividad económica; donde prevalece la renta, predomina la ociosidad. Cualquier aumento o disminución del capital promueve de una manera natural el aumento o la disminución de la magnitud de la industria, el numero de manos productivas y, por consiguiente, el valor en cambio del producto anual de la tierra y del trabajo del país, que es en definitiva la riqueza real y el ingreso de sus habitantes.  Los capitales aumentan con la sobriedad y la parsimonia, y disminuyen con la prodigalidad y la disipación.  Todo lo que una persona ahorra de su renta lo acumula a su capital y lo emplea en mantener un mayor numero de manos productivas, o facilita que otra persona lo haga, prestándoselo a  cambio de un interés o, lo que viene a ser lo mismo, de una participación en la ganancia. Así  como el capital de un individuo solo puede aumentar con lo que ahorre de sus rentas anuales o de sus ganancias, de igual suerte el capital de la sociedad, que coincide con el de sus individuos no puede acrecentarse sino en la misma forma. La sobriedad o parsimonia y no la laboriosidad es la causa inmediata del aumento de capital. La laboriosidad, en efecto, provee la materia que la parsimonia acumula; pero por mucho que fuese capaz de adquirir aquella, nunca podría lograr engrandecer el capital, sin el concurso de esta ultima. a parsimonia, al aumentar el capital que se destina a dar ocupación a manos productivas, contribuye a aumentar el numero de aquellas cuyo trabajo agrega algún valor a la materia que elaboran, contribuyendo así a incrementar el valor en cambio del producto anual de la tierra y del trabajo del país. Pone en movimiento una cantidad adicional de actividad laboriosa que da un valor adicional a ese producto anual.  Lo que cada ano se ahorra se consume regularmente, de la misma manera que lo que se gasta en el mismo periodo, y casi al mismo tiempo también, pero por una clase distinta de gentes.  Aquella porción de sus rentas que gasta anualmente el rico, se consume, en la mayor parte de los casos, por los criados y huéspedes ociosos, que nada producen a cambio de lo que consumen. Sin embargo, la proporción de la renta que ahorra al cabo del ano, como que se emplea en la consecución de una ganancia se emplea en concepto de capital, y se consume en la misma forma y poco mas o menos en el mismo período de tiempo, pero por una clase distinta de gente, los manufactureros, trabajadores y artesanos, que reproducen, con una ganancia neta, lo que anualmente consumen. Supongamos, a manera de ejemplo, que aquellas rentas se le pagan en dinero. En el caso de que las gaste en su totalidad, el alimento, el vestido y el albergue, que con todo aquel dinero puede adquirir, queda distribuido entre la gente de la primera clase: pero si ahorra alguna porción de aquel dinero, como esta parte se invierte de modo inmediato, en concepto de capital, con la mira de obtener una ganancia, el vestido, el alojamiento y las provisiones que se pueden comprar con esa parte, se reservan necesariamente para la segunda categoría de personas. El consumo es el mismo, pero los consumidores son diferentes. [...] Cualquier aumento en la cantidad de plata, permaneciendo inalterable la de mercancías que por su mediación circulan, no puede tener otro efecto sino el de disminuir el valor de aquel metal. El valor nominal de toda clase de bienes seria mayor, pero el valor real seria necesariamente el mismo de antes. Se cambiarían por un mayor número de monedas de plata, pero la cantidad de trabajo de que podrían disponer, así como el número de gentes que podrían mantener y emplear, seria precisamente el mismo. El capital del país seria también idéntico, aunque ahora se necesitase una mayor cantidad de signos monetarios para trasladar de una mano a otra la misma suma. Los folios de una escritura o el alegato de un abogado verboso crecerían en extensión, pero la cosa materia de la obligación seria la misma que antes y produciría idénticos efectos.  Permaneciendo inalterados los fondos destinados al mantenimiento de trabajo productivo, igual ocurriría con la demanda de ese trabajo. El precio real del salario seria el mismo, aunque  aumentase el precio nominal. Los obreros recibirían un mayor número de signos monetarios, pero con ellos no podrían comprar una mayor cantidad de bienes. Los beneficios del capital serían los mismos, tanto en el aspecto nominal como en el real. Los salaries del trabajo se  computan regularmente por la cantidad de plata que se paga al trabajador, y cuando esta  aumenta, se dice que aumentan también aquellos, aunque no sean realmente mayores. Ahora bien, las ganancias del capital no se miden por la cantidad de signos monetarios con que se  pagan dichos beneficios, sino por la proporción que guardan con el capital empleado. [...] Pero no habiéndose alterado el capital total de la nación, la competencia entre los diferentes capitales individuales, que componen aquella masa, será la misma que antes.