martes, 29 de septiembre de 2015

Dependencias Dependientes By Mason Haire





Dependencia: Subordinación a un poder mayor. 
Independencia: Que no tiene dependencia, que no depende de otro. 

La creación de necesidades. 
Dependencia e independencia
 

Vale la pena observar otro aspecto al considerar las motivaciones de los individuos en el trabajo: el desarrollo de necesidades y el papel central del equilibrio entre la dependencia y la independencia en la conducta humana. El niño viene al mundo con todo un conjunto de necesidades físicas, pero sin el equipo que le permita satisfacerlas. Depende totalmente de otro ser para los medios capaces de satisfacer sus necesidades, en verdad, todos los medios para su supervivencia. En la vida adulta todos conocemos, en cierta medida, esta clase de dependencia, que se presenta con aspectos muy confortables, pues significa que no hay que preocuparse por las necesidades propias, desde que incumbe a otros proveer a ellas. Cuando nos internan en un hospital sentimos en cierta manera esta situación. 
Nada podemos hacer, excepto quedarnos quietos y esperar que la enfermera nos traiga comida, revistas y cigarrillos; y uno de los aspectos mas agradables de la situación es que no hay ninguna urgencia por hacer nada para uno mismo, porque ni siquiera podemos atender nuestras necesidades. Eventualmente la situación se vuelve frustrante e irritante, porque depender de otros para nuestro confort significa que estamos a merced de otras personas, y nada podríamos hacer si el agente que nos cuida dejara de hacerlo. Es que se quiere ´´ hacerlo uno mismo ´´. 
Cualquiera fuere el lenguaje que el niño emplee debe encarar este problema cuando nace. Acostumbrado a imponer su presencia con un fuerte chillido y recibir inmediata atención, se refugia en la comodidad de la dependencia: pero llegará forzosamente un día en que tal vez grite y la madre se encamine hacia el, pero precisamente en ese instante suena el teléfono y ella se vuelva para atender la llamada. Es posible que entonces el niño comience a experimentar no solo la frustración que le depara el depender de la madre, sino a advertir una amenaza esencial, puesto que (cualquiera fuere el nivel en que lo advierta) su existencia misma depende de la mediación de un agente. 
En virtud de esta yuxtaposición – el hecho de que el niño haya nacido con un conjunto de necesidades pero dependa de un agente para satisfacerlas-, surgen simultáneamente dos grupos de impulsos contrapuestos, uno en dirección de la dependencia y el otro de la independencia. 
Muchas de las necesidades sociales parecen desarrollarse por el lado de la dependencia. Enfrentados con el hecho de caer en un estado de dependencia, parecería natural que surja en los niños el deseo de apegarse a otras personas, y que la necesidad de asociación podría nacer simplemente de la mayor seguridad implícita en la presencia de quienes puedan servir de agentes o administradores de nuestras necesidades. En muy tierna edad puede ocurrir que la presencia de otra persona- Y en particular las relaciones con otros- tenga valor porque garantizan la presencia de alguien capaz de proporcionar los medios para satisfacer necesidades. No habría de sorprender que de este impulso en busca de relación con otros para asegurar satisfacciones, surgiese una tendencia a fortalecer el vinculo de relación y a hacer el lazo afectivo entre uno mismo y la otra persona lo mas estrecho posible para asegurar la continuidad de desarrollo del impulso afectivo. Análogamente, a esta altura, la necesidad de protección- la necesidad de ser cuidado- esta presente en la relación de dependencia. 
Al mismo tiempo crece en el niño una compenetración de propio yo y un deseo creciente de escapar a la amenaza implícita en la dependencia, al sentirse capaz de atender a sus propias necesidades. En estos atisbos de independencia comenzamos a ver parte de la futura personalidad del individuo, desarrollo que se vincula íntimamente con sus necesidades egoístas. Comienza a crearse en él la necesidad de gozar de autonomía y cuidarse sin tutela ajena contra la inseguridad y la dependencia, con lo cual recibe una mayor significación del propio yo y un impulso por controlar el ambiente que lo rodea junto a los demás, a la vez que van echándose las raíces de muchas de las cosas que mas tarde habrán de aparecer como necesidades egoístas. 
Por diversas razones hemos elaborado aquí el concepto del desarrollo de las necesidades. 
Por un lado, nos ayuda a comprender la naturaleza de las necesidades y su papel en la adaptación del individuo a la vida de relación, mientras por otro, hacer ver que el problema del equilibrio entre dependencia e independencia logrados en los periodos formativos .En consecuencia, individualmente se asignan distintos valores a las diversas necesidades que surgen de estas dos fuerzas, y se plantan diferentes problemas al enfrentar cualquier cosas relacionada con la dependencia: sometimiento a la autoridad, renuncia a la autonomía, autodeterminación Etc. Finalmente, reviste importancia rastrear los orígenes de la dependencia y la independencia en la infancia , situación que encuentra el subordinado en el trabajo, hasta el punto de poder sacar gran provecho de este examen. 

El superior controla la mayoría de los caminos que conducen a la satisfacción de necesidades. El subordinado debe, por la índole de la situación, depender de él para muchas de las cosas que espera cumplir en el trabajo. En consecuencia, se encuentra en una situación muy parecida a la del dilema del niño, y similitud es más que mera analogía. La comprensión de éste puede ayudarnos mucho a comprender los problemas y procesos de otro. En la industria, como en el hogar, la dependencia no es el problema que incumbe solo al subordinado. Así como la madre debe educar al niño a fin de que este vaya abandonando la total dependencia del periodo infantil, en el cual no puede hacer nada por sí, y frenar asimismo el desarrollo de su independencia a fin de que pueda asimilar sugerencias y convivir en sociedad.

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